Cuestionario del amigo invisible: 18 preguntas y un imprimible gratis
He leído más formularios de estos de los que debería. El patrón es siempre el mismo: doce preguntas, once encantadoras, y ninguna le dice a quien tiene tu nombre qué meter en la caja. El color favorito no es un encargo de regalo. «Me gusta el café» tampoco: así es como acabas con tu cuarta taza.
Un cuestionario tiene una sola misión: convertir a un desconocido, o a un compañero con el que has cruzado nueve palabras, en alguien capaz de regalarte algo que vas a conservar. Abajo está la versión que yo repartiría, y qué cambiar para el trabajo, para una clase y para la tía que dice que no necesita nada.
Las tres preguntas que hacen casi todo el trabajo
Si solo vas a preguntar tres cosas, que sean estas. Todo lo demás es afinar.
- Di dos o tres cosas concretas que recibirías encantado (una marca, un título, una tienda, un enlace; no una categoría)
- ¿Qué no debería regalarte nadie? (la forma más rápida de evitar la vela, la taza y los calcetines de broma)
- ¿Adónde va el regalo? (oficina, casa o «dámelo en la fiesta»)
La palabra clave es concretas. «Libros» te trae un libro que ya tienes. «Cualquiera de Ursula K. Le Guin menos Los desposeídos» ya es un regalo. Pide concreción de forma explícita, porque por educación la gente contesta con categorías.
El cuestionario completo, para copiar y pegar
Dieciocho preguntas agrupadas para que puedas quitar bloques enteros según el grupo. Pégalas tal cual en un mensaje, un formulario o un documento compartido, o imprime la versión en PDF.
- Tu nombre (y cómo se escribe: la etiqueta importa)
- Dos o tres cosas concretas que te encantaría recibir
- Un enlace a una de ellas, si lo tienes
- ¿Qué no debería regalarte nadie?
- ¿Alergias o noes rotundos? (olores, frutos secos, alcohol, productos de origen animal)
- ¿Dulce, salado o ninguno de los dos?
- Bebida favorita: café, té, cacao, algo más fuerte o nada de esto
- Una afición que practiques ahora mismo (no una que quieras retomar algún día)
- Una serie, libro, juego o equipo que te apasione sin disimulo
- Algo pequeño que siempre quieres comprarte y nunca compras
- Algo de lo que ya tienes demasiado
- Tu talla, si la ropa entra en juego (y dilo si no)
- ¿Qué prefieres: útil, divertido, acogedor o comestible?
- Hecho a mano: ¿sí, por favor, o mejor no?
- Las tarjetas regalo: ¿una respuesta de verdad o una salida fácil, en tu opinión?
- ¿Hay algún color o estilo que de verdad evites?
- ¿Adónde debe llegar el regalo? (oficina, casa, fiesta, digital)
- ¿Algo más que deba saber tu amigo invisible?
Entre doce y dieciocho preguntas es el punto justo. A partir de veinte, la gente deja de terminarlas o contesta con una palabra, y eso es peor que un formulario corto bien rellenado.
Cuestionario del amigo invisible imprimible gratis (PDF)
Descarga el cuestionario imprimible: las mismas dieciocho preguntas en una sola página, con una línea debajo de cada una para escribir. Está en tamaño Carta y se imprime bien en A4.
Imprime uno por persona y repártelos con la invitación, con una fecha para devolverlos. El papel funciona mejor cuando todos están en la misma sala: una clase, una fiesta, un equipo que se sienta junto. En cuanto la gente está repartida por varias ciudades, las hojas se pierden y quien organiza acaba pasándolo todo a limpio; la opción online de más abajo entrega cada respuesta directamente a la persona que la necesita.
Adáptalo al grupo
| Grupo | Añadir | Quitar |
|---|---|---|
| Compañeros de trabajo | Entrega en la oficina o en casa · qué bebes de verdad a las cinco · una afición que puedas contar en el trabajo | Tallas de ropa · cualquier cosa sobre familia o salud · la dirección de casa en una hoja compartida |
| Amigos | La broma interna que tiene que aparecer · un enlace a una lista de deseos · el peor regalo que te han hecho | El tono formal: nadie rellena una encuesta de un amigo |
| Familia de varias generaciones | Una opción ajustada al presupuesto · «qué te comprarías si te lo permitieras» | El «¿qué quieres?» abierto: así contestan las abuelas «nada» |
| Clase (niños) | Personaje favorito · libro, manualidad o chuche · qué colecciona | Tallas · todo lo que necesite la cartera de los padres · detalles de alergias más allá de un sí/no |
| A distancia o en varias ciudades | Dirección de envío · una opción de regalo digital · una fecha límite clara para rellenarlo | Todo lo voluminoso o frágil de la lista de ideas |
Desliza la tabla →
Preguntas que no deberían estar en el formulario
Un cuestionario se reenvía, se captura en pantalla y se queda abierto en una unidad compartida. Da por hecho que todo lo que pone es semipúblico y escríbelo así.
- La dirección de casa como campo en un intercambio de oficina. Pídela en privado, a cada persona, y solo si los regalos se van a enviar
- Detalles médicos. «¿Alguna alergia?» con un sí/no y una línea está bien; un historial de salud no es un encargo de regalo
- Un tope de gasto distinto por persona. Un presupuesto para todos, que anuncia una vez quien organiza, no un campo que cada uno rellena a su manera
- Cualquier cosa que retrate a alguien. Religión, situación familiar, si bebe o no. Si no hace falta para comprar un regalo de 25 €, no pinta nada en el formulario
- Su identidad real en un intercambio anónimo. La gracia es que las respuestas las conozca quien regala, no todo el grupo
Este es también el argumento contra la hoja de cálculo compartida: un enlace, una pestaña, y las respuestas y direcciones de todos visibles para toda la empresa para siempre.
Cómo enviarlo de verdad
Esa última fila es como funciona secret.gift, y por eso nuestro cuestionario no es un documento aparte: cada persona escribe sus respuestas en su propia pantalla y, tras el sorteo, llegan a quien le toca regalarle; no al grupo, no a quien organiza, no a una pestaña que alguien olvidó restringir. Si quieres la versión bonita, con fotos, precios y enlaces a tiendas, la lista de deseos hace lo mismo con fichas de producto, y la gente reserva sin que tú lo veas. El sorteo en sí está en la página del amigo invisible online.
| Método | Va bien para | La pega |
|---|---|---|
| Hojas impresas | Una sala, una fiesta, una clase | La mitad vuelve en blanco y el resto se pierde; quien organiza lo pasa todo a limpio |
| Mensaje en el grupo | Grupos pequeños de amigos, de cinco a ocho | Las respuestas se pierden en el chat; tres semanas después nadie encuentra la suya |
| Google Forms o similar | Oficinas grandes que ya viven en una hoja de cálculo | Quien organiza ve todas las respuestas, y cruzarlas a mano con las parejas secretas es el trabajo de verdad |
| Una lista de deseos ligada a cada persona | Cualquier intercambio en el que el sorteo ya sea online | Ninguna digna de mención, pero solo existe si tu herramienta de sorteo la tiene |
Desliza la tabla →
Cómo rellenarlo sin ser un inútil
La otra mitad del problema son las respuestas. «¡Sorpréndeme!» no es generosidad, es delegar: ahora a quien te regala le toca adivinar con una fecha y un presupuesto.
- Da tres opciones de precios distintos, para que quien te saque cuadre el presupuesto sin echar cuentas
- Di lo que quieres de verdad, aunque parezca poca cosa. Una salsa picante concreta de 8 € gana a un vago «algo bonito» de 30 €
- Pon un enlace. Uno. Quita cualquier duda sobre modelo, talla y color
- Contesta con sinceridad a qué no regalarte: es la línea más útil del formulario y la que más gente deja en blanco
- Si de verdad no necesitas nada, pide algo que se gaste: buen café, una botella, una caja de algo rico. Se usa y no se convierte en trasto
Las ideas ajustadas a un presupuesto son más fáciles de elegir que de inventar sobre la marcha: las ideas de regalo por presupuesto son un buen menú cuando te quedas en blanco.
Los plazos que nadie planifica
Envía el cuestionario con la invitación, no después del sorteo. Si las respuestas llegan cuando ya se han sacado los nombres, la mitad ya ha comprado algo y el formulario se queda de adorno.
Pon una fecha límite tres días antes del sorteo y haz el sorteo el día anunciado, hayan contestado todos o no. Esperar a los dos últimos es como un intercambio de diciembre se convierte en uno de enero; si lo organizas para una oficina, la guía para el trabajo tiene el calendario completo.
Preguntas frecuentes
¿Qué debe incluir un cuestionario de amigo invisible?
Como mínimo: dos o tres cosas concretas que le gustarían a la persona, una línea de qué no regalarle y adónde debe ir el regalo. Son útiles también la bebida favorita, una afición actual, la talla si la ropa vale y si le gustan los regalos hechos a mano. Deja fuera todo lo que no querrías que leyera toda la oficina.
¿Hay un cuestionario de amigo invisible para imprimir?
Sí: las mismas dieciocho preguntas en un PDF gratuito de una página (tamaño Carta, se imprime bien en A4), con una línea debajo de cada una para escribir. Descárgalo desde esta página, imprime uno por persona y repártelos con la invitación.
¿Cuántas preguntas debería tener?
Entre doce y dieciocho. Con menos de diez las respuestas quedan demasiado vagas para comprar nada; con más de veinte la gente contesta con una palabra por línea o abandona el formulario.
¿Qué preguntas sirven para un amigo invisible en el trabajo?
Que sean aptas para el trabajo y pensadas para la mesa: qué bebe durante el día, una afición que no le importe compartir con compañeros, útil o divertido o comestible, qué no regalarle y si el regalo va a su mesa o se envía. Nada de tallas de ropa, datos de salud ni direcciones de casa en un formulario compartido.
¿El cuestionario debe ser anónimo?
Las respuestas tienen que ir con nombre: quien regala necesita saber de quién es el encargo que lee. Lo secreto es la pareja. En un intercambio online las respuestas solo las ve quien te ha sacado; en una hoja compartida todo el mundo lo lee todo, que es otra cosa muy distinta.
¿Cuándo hay que enviarlo?
Con la invitación, antes del sorteo y con una fecha límite tres días antes. Las respuestas que llegan después del sorteo llegan tarde para quien compra pronto, y es quien compra pronto quien acierta.
Wanda Wishlist. Cree que toda catástrofe de regalos empieza con un «sorpréndeme». Enseña a escribir listas lo bastante concretas para funcionar y lo bastante abiertas para no matar la magia.
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Sáltate el formulario: crea un grupo y que cada uno escriba sus pistas para quien le regala.
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